Los colores de Rabat

“Rabat es muy feo, no hay nada que ver allí.”

Me dijo mucha gente cuando les conté a donde me iba de viaje. Cierto es, que desde hace mucho tiempo Marrakech me estaba llamando por todo lo que había oído hablar de ella; con su zoco lleno de cosas para comprar, su comida y lo cerca que está, pero Rabat, nunca entró en mis planes. Pero por caprichos del destino acabé conociendo este enero a la capital de Marruecos y a Fez.

No hay nada como llevar las expectativas muy bajas sobre un nuevo lugar, para que te sorprenda con poco. Lo mismo me sucedió con Varsovia cuando la conocí; no esperaba nada de la ciudad así que me lleve un muy buen sabor de boca. No quiero  mentirte y decirte que Rabat es una ciudad bonita, porque no lo es. Pero como todos los lugares, tiene algo. Sus habitantes la hacen una ciudad especial, y como mi primera vez en Marruecos nunca la olvidaré. Aunque estoy muy segura que no será la última.

Tras sólo una hora y media de vuelo desde Madrid aterrizo en la ciudad. Solo 90 minutos de trayecto para aterrizar en otro mundo. Otro estilo de vida, otros olores, otro idioma, otra forma de pensar, otro paisaje y otros colores. Podría armar la ciudad en mi mente de nuevo tan sólo pensando en las tonalidades que encontré en la ciudad en todos lados.

 

Azul

Una de los paisajes que más me sedujeron de la ciudad fueron el blanco y azul de las casas del Kasbah des Oudayas. Un Kasbah es una fortaleza construida con el fin de defender la ciudad y por lo tanto es un barrio amurallado donde encontrarás la calma en la ciudad. Lleno de calles empinadas, podrás pasearla y observar también el azul del mar de la playa de Rabat desde lo alto así como las preciosas puertas decoradas de sus casas.

 

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Quiero esta puerta en mi casa

Quiero esta puerta en mi casa

 

Allí también podrás encontrar un mirador donde ver la desembocadura del río Bouregreg y al otro lado de él, la ciudad de Salé.

 

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Verde

 

Nunca hubiera pensado que me iba a encontrar este color en la ciudad, además de en sus famosos tés.

 

 

Pero sí, en Rabat podrás disfrutar de mucho verde en Chellah, un antiguo complejo romano que se encuentra a 2 km del centro de la ciudad de Salé y muy cerca de Rabat.

 

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Verde que te quiero verde

Verde que te quiero verde

Marrón

 

Sin duda el color que más me esperaba encontrar en la ciudad. Pero estando atenta encontré distintos tonos en todos lados.

En la Medina, el lugar principal de la ciudad, donde ocurre la mayor parte de la vida de las ciudades marroquíes; donde comerás, comprarás y entenderás su esencia. Simplemente piérdete, y observa el color.

Marrón en los exquisitos dátiles

Marrón en los exquisitos dátiles


Marrón en sus puertas y paredes

Marrón en sus puertas y paredes

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Marrón en todos lados

Marrón en todos lados.

Camina, cómete uno de sus deliciosos dulces y aprecia las tonalidades de marrones que encontrarás en ellos.

Están tan buenos como lo imaginas

Están tan buenos como lo imaginas

 

Rojo

Mezclado entre el cuero, las paredes y la tierra de la medina, un color predominante que observé, fue el rojo. El intenso color rojo. Para las alfombras que usan, para sus cojines, para cualquier accesorio decorativo.

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La futura alfombra de mi casa

La futura alfombra de mi casa

 

Advertencia: Vete con suficiente espacio en la maleta para traerte cosas, porque te aseguro que querrás comprar mucho más de lo que puedes llevar. Eso, o te volverás con unas ganas inmesas de redecorar toda tu casa.

 

 

Información útil si viajas a Rabat:

– Visa y pasaporte: Si eres ciudad de la comunidad europea no necesitas visa. Si no lo eres y no estás seguro si la necesitas puedes consultar la web: do you need visa..
El pasaporte es recomendable tenerlo con una vigencia mínima de tres meses desde la fecha de salida del país, si no es así, puede que te pongan algún problema Revísalo si planeas viajar al país.

– Moneda: La moneda oficial es el dírham marroquí. Cambio aproximado, 1 euro=10 dirham.
– Gastos: La comida y el transporte es barato en general. Entre unos 5-10 euros por persona puedes comer muy bien. Algunos precios:

Kebab: 18 dirham
Botella de agua: 6 dirham
Zumos naturales de todos los sabores: Entre 10 y 20 dirham.
Tajine (plato típico): 30 dirham

– Alojamiento: Es lo más caro de la ciudad, ya que en comparación con otras ciudades de marruecos, los típicos riads tienen un precio más elevado. Nosotros nos alojamos en un airbnb, donde si puedes encontrar precios más accesible.

– La ciudad no es grande, por lo que la mejor opción es conocerla caminando de un lugar a otro, exceptuando si decides ir a Chellah. En ese caso, puedes coger un taxi en el centro y no te debe costar más de 40-50 dirham.

– Para llegar del aeropuerto al centro de Rabat (a unos 10 km) tienes dos opciones: un autobús hasta la estación de tren de Rabat Ville o un taxi. El precio máximo que te deben cobrar es de 200 dirham, pero puedes conseguir que te lo rebajen a 150.

– Si visitas el Kasbah des Oudayas, tienes que hacer una parada obligatoria en el Café Maure, un café con vistas al mar donde podrás disfrutar de un exquisito té con unos dulces típicos deliciosos.

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¡No te quedes en tierra!

Marta López

Risueña, curiosa y observadora. Tengo 25 años y nací en Gran Canaria, pero desde que salí de la isla con 18, las palabras origen y hogar tomaron un nuevo significado. Recuerdo hasta los más pequeños detalles, hago listas para todo y la de "cosas que quiero hacer antes de morir" hace tiempo que sobrepasó el límite para esta vida. Adoro caminar descalza y cenar un buen desayuno.

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