Qué hacer en un fin de semana en Berlín

La ciudad más grande de Alemania es el binomio perfecto entre historia y vanguardia. Transmite modernidad, pero te conmociona contándote todo lo que ha vivido en el pasado. Berlín es para saborearla lentamente, recorrer su metrópolis y sus alrededores llenos de lagos, pero, si no tienes tanto tiempo, tranquilo, no es el fin del mundo. La capital alemana se deja visitar en un fin de semana y para demostrártelo, aquí te propongo 8 cosas indispensables que visitar en Berlín en sólo 48 horas.

  1. La isla de los museos:

Si lo tuyo son los museos, no puedes dejar escapar esta maravilla única en el mundo. La Museumsinseln es una islita en el centro de Berlín que alberga nada menos que seis museos.

  1. Edificio del Reichstag:

El Reichstag es el edificio donde se encuentra el Bundestag, el parlamento alemán.  Es precioso y, además, es tremendamente interesante. No olvides fijarte en las paredes de la planta baja. Están cubiertas de pintadas en ruso hechas por los soldados del Ejército Rojo. ¡Estuvieron ocultas bajo capas de papel y pintura hasta hace pocos años!

  1. La Puerta de Brandenburgo:

 

El Brandenburger Tor, en alemán, es el monumento principal de Berlín, es su punto neurálgico, así como la Puerta del Sol lo es de Madrid, o la Torre Eiffel lo es de París. Un punto curioso es que durante los años en los que el muro de Berlín estuvo alzado, la Puerta de Brandenburgo quedó en tierra de nadie y no se podía acceder a ella.

  1. East Side Gallery:

Todos hemos oído eso de “al mal tiempo, buena cara”. Eso es lo que se ha hecho, en este caso, con el muro de Berlín. ¿Cómo convertir un recuerdo tan feo en algo que valga la pena visitar? Transformándolo en una galería de arte y, como en Alemania no se andan con chiquitas, ¡se ha convertido en la galería de arte al aire libre más grande del mundo!

  1. Mercadillos vintage, de ropa, de antigüedades o de arte:

 

Berlín es una ciudad donde abundan los mercadillos y, no son los típicos mercadillos de todo made in China que tenemos en España. Realmente valen la pena. En ellos puedes encontrar desde artículos de moda vintage y de segunda mano, piezas de arte originales, o antigüedades valiosas por un precio tirado. Además, con las lucecitas en los puestos y su estética, tienen un encanto especial. Te recomiendo el mercadillo de arte Berliner Kunstmark am Zeughaus, abierto los sábados y domingos de 11:00 a 17:00, y muy cerca de la Isla de los museos.

  1. Tour en bicicleta:

Como ciudad moderna que es, la capital alemana está completamente adaptada y preparada para los que pasen del metro y el transporte público, y prefieran hacer de la bicicleta su medio de transporte. Si es tu caso, te recomiendo contratar un tour histórico guiado por la ciudad. Es como uno de esos free tours, pero en bicicleta. Pagas por el alquiler de la bici y recibes una ruta guiada.

  1. Admirar los detalles:

Para esto no hace falta irte a un lugar en concreto. Simplemente, pasea y déjate llevar por los detalles que te va ofreciendo la ciudad. Pronto repararás en las pintadas con frases de los cubos de hormigón en la calle y, sin duda, te descubrirás buscando su significado en Google Traductor. Son pequeñas cosas, pero ¡enganchan!

  1. Monumento al holocausto:

Está muy cerca de la Puerta de Brandenburgo y puedes entrar a este “laberinto” por el lado que quieras. Se compone de más de 2.000 cubos de hormigón de diferentes tamaños y está hecho en homenaje a los judíos asesinados en Europa. Tiene varias fases que incluyen nombres grabados y testimonios de las víctimas. Puede que te guste, puede que no, pero tienes que visitarlo y crearte tu propia opinión.

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¡No te quedes en tierra!

Lisi Ruppel

Tengo pasaporte alemán/español pero me considero ciudadana del mundo. El hemisferio derecho de mi cerebro rige mi vida así que soy creativa, aventurera, impulsiva, muy soñadora y bastante cabezota. El motor que me impulsa es el amor y mi corazón se acelera cuando estoy a punto de irme de viaje, cuando paso tiempo con la gente que amo, cuando fotografío cosas y sitios bonitos, cuando saco tiempo para crear o cuando contemplo una puesta de sol.

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